Poco después de la muerte de su padre, Amara y su hermano mayor abandonaron su aldea en el desierto de Somalia para vivir con su tío en la ciudad. Su familia pensó que sería un cambio positivo para la adolescente Amara tener un pariente masculino en su vida, pero no esperaban que el cambio de residencia la alejaría del islam. Poco después de mudarse con su tío, Amara comenzó a hablar con sus nuevos vecinos. Para su sorpresa, se enteró de que no eran somalíes; y eran cristianos. «Siempre me habían enseñado que todos los que no eran somalíes eran cristianos —dijo—, y que el mal que vemos en la televisión y en las películas es porque son cristianos. Cuando conocí a mis nuevos vecinos, eran diferentes. Se llamaban a sí mismos cristianos, pero no eran borrachos, adúlteros o inmorales como me habían enseñado». La familia cristiana le dio la bienvenida a Amara en su casa, e incluso compartían los alimentos con ella. Se dio cuenta de que antes de cada comida le daban las gracias a Dios por los alimentos de una manera tan informal que sonaba como si estuvieran hablando con su padre. «Era diferente de lo que
Leer másDespués de que sus preguntas sobre el islam la llevaron a Cristo, Aliyah se apasionó por compartir a Jesús con el resto de su comunidad somalí en Kenia. Aliyah volteó el pañuelo negro sobre su cabello oscuro y se ajustó el velo sobre su rostro. Era casi de noche, e iba a visitar a sus familiares en su antigua casa en el «Pequeño Mogadiscio», el suburbio de Eastleigh, en Nairobi, Kenia, el cual está poblado casi exclusivamente por inmigrantes somalíes. Aunque Aliyah no usaba el hiyab en su vida diaria en Nairobi, tenía cuidado de usarlo cada vez que iba a Eastleigh, especialmente cuando planeaba visitar a sus familiares. No quería atraer la atención de los secuaces del jeque local o los chismes del barrio, y el hiyab y la oscuridad la ayudaban a ocultar su identidad. Era peligroso para Aliyah entrar en el barrio musulmán ahora que se había convertido al cristianismo, pero era igualmente peligroso para ella entrar en casa de sus familiares. Apenas unos días antes, su tío le había dicho que se mantuviera alejada de sus hijos o «algo malo le pasaría». Un pariente la ha amenazado varias veces. «Tienes que morir —le dijo—. No mereces
Leer másUna semana antes de la Navidad de 2013, Abdi iba en su coche camino al trabajo como de costumbre en Mogadiscio cuando el sonido de los disparos estalló alrededor de su coche. Al bajar la velocidad del vehículo, un grupo de hombres armados con rifles de asalto AK-47 se acercaron al lado del conductor y le dispararon a Abdi hasta matarlo antes de salir huyendo en un coche. Al Shabab había liquidado a su hombre. Abdi era uno de los menos de 200 creyentes secretos de Somalia. Como la mayoría de los demás, había sido criado como musulmán, pero más tarde encontró una nueva vida en Cristo. Su primera experiencia con Al Shabab ocurrió en 2011 cuando encontraron páginas de una Biblia en su casa mientras registraban al azar su vecindario. Abdi fue arrastrado de inmediato a una celda subterránea de hormigón donde fue torturado con una porra de madera y encerrado en una habitación con cadáveres. Sus captores exigían que les diera los nombres de otros cristianos, pero Abdi no los delató. Una noche varias semanas después de su secuestro, Abdi aprovechó la oportunidad para escapar después de darse cuenta de que un guardia había olvidado cerrar la puerta
Leer másComo miembro de la minúscula minoría cristiana de Pakistán, Hamid fue tratado mal por los musulmanes de su comunidad. Sin embargo, por la gracia de Dios, hoy Hamid ama a sus perseguidores y les habla de Cristo.. De chico, Hamid Banday tenía todas las razones para odiar a los musulmanes de su aldea pakistaní. Sus compañeros de la escuela que eran musulmanes lo amedrentaban, y los aldeanos acosaban y discriminaban a su familia debido a su fe cristiana. Las autoridades de la aldea incluso les llegaron a negar el uso del pozo de agua local durante el pico de calor del verano. Hamid nunca vio una razón para mostrarles amor a los musulmanes… hasta que se dio cuenta de que Dios le había ordenado que lo hiciera. Con la guía y ayuda de Dios ahora trata de ver a los musulmanes como Dios los ve: como personas hechas a su imagen y semejanza que necesitan un Salvador. «Creo que estoy aprendiendo todos los días a no odiar a los musulmanes —reconoció Hamid—. A veces, no sé, estos sentimientos están muy arraigados dentro de mí desde mi infancia. Todos los días trato de superar estos sentimientos. De alguna manera, a menudo
Leer másUn año después de haber padecido persecución una octava vez, Jatya de 90 años está preparado para padecerla de nuevo. Jatya comparte con entusiasmo la evidencia de su fiel evangelismo con los visitantes. El frágil y al mismo tiempo enérgico anciano vive en el sur de la India en una aldea densamente poblada con informantes pagados por la Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS). La RSS, una organización nacional de voluntarios con más de 5 millones de miembros intimida e incluso obliga a los cristianos para hacerlos volver a sus «raíces hindúes» nacionales. Una de las posesiones más apreciadas de Jatya es un paquete color manila lleno de fotografías y artículos de periódicos que relatan las 8 veces en que ha sido golpeado por compartir el evangelio en su aldea. Todo comenzó en 1992 cuando Jatya se rehusó a firmar un documento para comprometerse a dejar de evangelizar. Los agentes de policía respondieron a la terquedad de Jatya rompiéndole todos los dedos. Tres años más tarde, los radicales hindúes lo golpearon y lo arrastraron a la estación de policía donde pasó una semana en la cárcel. Y las cicatrices en el brazo izquierdo y la mano de Jatya son recordatorios constantes de
Leer más



