Cuando se le preguntó por qué oraba, Myriam Behnam, de 11 años, respondió rápidamente: «Cuando oro, le pido que Dios pueda ayudarnos a regresar a casa —dijo—, y para que la paz de Dios pueda venir sobre todo Iraq. Y también, que Dios perdone a ISIS». Myriam, su hermana de 10 años, Zamarod, y sus padres, Walid y Alice, huyeron de su hogar cerca de Mosul, Iraq, hace más de un año cuando el autoproclamado Estado Islámico (ISIS) obtuvo el control de Mosul y las llanuras de Nínive. Desde entonces, la familia ha vivido en la región septentrional del Kurdistán junto con más de 1 millón de otros iraquíes desplazados. La vida no es fácil en el campo de refugiados, pero Myriam no alberga ninguna amargura. «Solo le pediré a Dios que perdone [a ISIS] —dijo en una entrevista de marzo de 2015 con SAT-7 TV—. ¿Por qué deberían ser asesinados?». El sorprendente perdón de Myriam a ISIS llegó a millones después de ser transmitido en la estación cristiana de televisión por satélite. Aunque es difícil saber cuántas personas vieron la entrevista en SAT-7, sus cinco canales llegan a una audiencia de 15 millones de personas en el norte de
Leer másCuando el Pastor Yoshi abrió la puerta de su casa para ver quién la estaba golpeando, de inmediato reconoció al grupo de hombres que estaba frente a él. Sus bandas color azafrán en la cabeza junto con los palos y barras de hierro en sus puños identificaron claramente a los 10 hombres como miembros del Vishva Hindu Parishad (VHP), un grupo nacionalista militante hindú conocido por golpear y acosar a los cristianos. Yoshi se preparó para la paliza que seguramente vendría. Su visita esa noche a finales de 2009 no fue totalmente inesperada, pero el pastor no los esperaba tan pronto. Cada aldea india tiene un informante que reporta actividades antihindúes al Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS), un grupo militar extremista, y el informante del VHP de la aldea había visitado su hogar en el norteño estado de Uttar Pradesh ese mismo día en busca de Yoshi. La esposa de Yoshi, «Aja», le dijo al hombre que su esposo no estaba en casa porque había salido a predicar. Los activistas hindúes estaban molestos porque un par de semanas antes Yoshi les había mostrado La película de JESÚS a unas 400 personas en un pueblo rural de Uttar Pradesh. Después, los líderes
Leer másSimón y Sara despertaron por los gritos y golpes en la puerta a las 4 de la mañana. Los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con botas de goma negras y trajes militares verde olivo sacaron a la pareja de su casa bajo una lluvia torrencial y los obligaron a subirse a las motocicletas. Conforme Simón y Sara se aferraban a los vehículos, sintiendo la bofetada de la lluvia en la cara y las salpicaduras del barro en las piernas, se preguntaban si los estarían llevando a la muerte. Al pequeño pueblo selvático de la Colombia rural donde viven Simón, Sara y sus cinco hijos solo es posible llegar por medio de cruzar algún cuerpo de agua. Las casas están dispersas a lo largo de una red de ríos, y la única forma de llegar a ellas es en lancha. Los colombianos que viven en esta zona remota se ganan la vida con la agricultura.. Simón y su familia se habían trasladado a la zona cuatro años antes para compartir el evangelio con quienes vivían en la aislada «zona roja», un área controlada por la guerrilla y no por el gobierno federal. Él y otro pastor trabajan
Leer másLa ciudad de Belén, en Cisjordania, colinda con Jerusalén, pero las ciudades están separadas por un enorme muro diseñado para proteger contra ataques terroristas. Belén y el resto de Cisjordania están gobernadas parcialmente por la Autoridad Palestina, mientras que Israel controla los caminos y los asentamientos israelíes. La persecución de los cristianos convertidos en Cisjordania proviene tanto de miembros de la familia como, a veces, de la Autoridad Palestina. Saif, un cristiano converso del islam quien vive en el área metropolitana de Belén fue encarcelado por la Autoridad Palestina debido a su fe. Llegó a conocer a Jesús a través de un grupo de judíos mesiánicos en 2004, después de estudiar la Biblia durante cuatro años y compararla con el Corán. Tenía 34 años, estaba casado y tenía cinco hijos. La esposa de Saif se resistió al evangelio y pensó en dejarlo después de su conversión. Pero Saif le aclaró sus prioridades. «Tú eliges —le dijo—. Estoy dispuesto a dejar la casa por ti, pero no puedo volver al islam». La nueva fe de Saif fue probada aún más dos días después de ser bautizado. «Jesucristo se me apareció y me dijo que quería que evangelizara en su nombre», dijo.
Leer másOnnab estaba junto a los restos carbonizados de su casa. Un avión de la fuerza aérea sudanesa acababa de sobrevolar su aldea y lanzó una bomba que detonó cerca de su casa, destruyendo el suministro de alimentos de su familia y todas sus pertenencias. «Gracias a Dios, mis hijos no estaban en casa», dijo, agradecida por tenerlos a salvo. Pero la pérdida del hogar terrenal y las posesiones de Onnab finalmente la llevó al mayor regalo eterno. Onnab, una musulmana que vivía en los montes Nuba de Sudán, había oído hablar de Jesucristo e incluso visitó una iglesia en su pueblo. Pero cuando su esposo y su familia se enteraron de que se había reunido con «infieles», se enfurecieron e insistieron en que nunca más visitara una iglesia cristiana. «Intenté varias veces cambiar al cristianismo —dijo Onnab—, pero no era fácil para mí». Si su esposo incluso escuchaba que Onnab había asistido a la iglesia o hablado con otros cristianos, la golpeaba. Aún así, su hambre por Cristo se mantuvo. Apenas dos meses antes de que su casa fuera bombardeada, su esposo la abandonó a ella y a sus hijos. Después de que la casa de Onnab fuera destruida en
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