Walid odiaba tanto a su compañero de trabajo cristiano que planeó matarlo. Pero un acto de amor audaz lo puso en un nuevo curso: directamente hacia Cristo. Después de escuchar a su compañero de trabajo, Haytham, cantar canciones cristianas de adoración durante varios días mientras pintaban una casa en El Cairo, Walid finalmente había tenido suficiente. Su padre musulmán ultraconservador, que tenía cinco esposas y 32 hijos, le había enseñado a temprana edad que debía odiar a todos los cristianos. Ese odio profundamente arraigado ya lo había llevado a golpear a Haytham con un palo por cantar las canciones cristianas que sonaban en sus auriculares. Y como eso no había detenido el canto, Walid decidió silenciarlo permanentemente. Una noche después del trabajo, Walid tomó un cuchillo y siguió a Haytham por las calles. Después de asegurarse de que estuvieran solos, atacó a Haytham por la espalda y lo apuñaló en el costado. Haytham se volvió para mirar a su atacante mientras caía al suelo retorciéndose de dolor, y Walid hizo contacto visual con él antes de huir de la escena. Como esperaba la visita de la policía, Walid se escondió ansiosamente en casa de su tía. “Intenté llamar a algunos
Leer másDuhra nació en la infelicidad. Cuando nació su hermana mayor, su padre la llamó “Suficiente” porque no quería tener más hijas. Luego, cuando nació Duhra, (su padre) abandonó por completo a la familia. La madre de Duhra, quien la culpó por la ruptura de su matrimonio, dejó a Duhra en El Cairo con su abuela mientras trabajaba en el extranjero. Aunque la madre de Duhra era una musulmana no practicante, su abuela era devota, y la obligaba a cubrirse la cabeza y a rezar con regularidad. Al sentir profundamente la pérdida de sus padres, Duhra oró a Alá pidiendo ayuda: “Necesito una madre; necesito un padre. ¿Por qué me creaste sin padres?”. Entonces, una noche, Duhra soñó con un gran edificio blanco como una mezquita, pero tenía una cruz en la parte superior en lugar de un minarete. Aunque nunca había visto el edificio, reconoció la cruz por los tatuajes que había visto en sus compañeros cristianos coptos. Los cristianos coptos, quienes practican una forma de cristianismo ortodoxo, componen solo alrededor del 10% de la población de Egipto. Pero están orgullosos de su herencia cristiana, y muchos lucen audazmente tatuajes de cruces en sus muñecas o manos. El sueño le
Leer másUNA HERMANDAD DE DOLOR Y CONSUELO Deborah y Christina perdieron hijos, marido y casa en los ataques de Boko Haram, pero ni siquiera este gran sufrimiento ha hecho tambalear su confianza en la providencia de Dios. Un día, mientras Deborah charlaba con un vecino bajo un árbol de mango, cinco jóvenes se acercaron, bajaron de su vehículo armados con ametralladoras y caminaron decididamente hacia su casa. Sus sobrinas, Palmata, de 9 años, y Kumai, de 7, a quienes había adoptado, comían un bocadillo después de la escuela justo delante de la puerta principal, mientras el marido de Deborah estaba sentado dentro de la casa preparándose para un estudio bíblico esa tarde. Deborah se apresuró a seguirlos hasta su casa, pero uno de los hombres la detuvo en el pasillo. «¡Tienes que tirarte al suelo!», le ordenó con voz áspera. Mientras estaba tumbada boca abajo, el hombre armado le clavó la bota en la parte baja de la espalda. Entonces oyó cuatro disparos en la habitación donde su marido estaba estudiando. Sobrecogida por el terror, Deborah se puso a orar. Ella creía que sería la siguiente. Para su sorpresa, los asesinos la dejaron agachada en el pasillo. Sin embargo, cuando salieron,
Leer másUNA HIJA TRAICIONADA Ruth estaba hojeando la Biblia en su habitación cuando entró su hermana menor. «¡Mamá, Ruth tiene uno de esos libros que pertenecen a los cristianos!», gritó su hermana mientras salía corriendo de la habitación. Presa del pánico, Ruth metió la Biblia bajo el colchón. La madre y la hermana de Ruth registraron la habitación en busca del libro prohibido, pero de alguna manera lo pasaron por alto aunque voltearon el colchón. «Si encuentro una Biblia, solo Alá podrá salvarte», le advirtió su madre. Ruth vivía en un pueblo musulmán situado en el estado de Adamawa en el norte de Nigeria. Ella y sus hermanos vivían con su madre, mientras su padre mantenía a la familia por medio de trabajar en otro estado. Al igual que el 60% de las niñas musulmanas del norte, Ruth nunca aprendió a leer. A los 19 años, todavía pasaba los días ayudando a su madre en las tareas domésticas. Ruth no tenía una buena opinión de los cristianos. Eran unos infieles, y los que conocía se comportaban de forma inmoral. Sin embargo, un chico cristiano, el hijo de un pastor, siempre inclinaba la cabeza cortésmente y sonreía cuando ella pasaba. Sin embargo,
Leer másDespués de que un pastor fuera asesinado por compartir el evangelio con sus vecinos hindúes, su hermano tomó su lugar para continuar el ministerio. El pastor Harman se llenó de temor al responder a una llamada nocturna a su puerta el 15 de agosto de 2015. Cuando abrió la puerta se encontró con tres naxalitas armados, guerrilleros asociados al Partido Comunista de la India. Y más atrás, alrededor de su casa, había otros 20 militantes armados. Durante sus cuatro visitas anteriores, los guerrilleros le habían advertido tranquilamente al pastor que dejara de compartir el evangelio con los hindúes del pueblo. Pero esta visita fue diferente. Rodeado por hombres armados con AK-47, el pastor fue escoltado fuera de su sencilla casa y hacia la oscuridad de la noche. Como temía por la vida de su marido, la esposa de Harman, Ashna, los siguió, y dejó a sus dos hijos pequeños con su suegra. Los guerrilleros llevaron a Harman a la casa del líder de la aldea y, tras una breve reunión, lo acompañaron hacia un bosque cercano. Uno de los hermanos menores de Harman, Vihaan, quien se había enterado del secuestro por su madre, llegó justo antes de que el grupo
Leer más



