Elmer se sentó en una cueva para escuchar el viento aullador y el granizo que golpeaba la tierra empapada por la lluvia. Rodeado de oscuridad y temiendo por su vida, el comandante guerrillero de las FARC tuvo bastante tiempo para meditar y mucho qué pensar. Estaba siendo perseguido por un comandante de las FARC un rango por debajo de él, así como por soldados del gobierno. El comandante estaba celoso de que Elmer hubiera sido ascendido después de que los soldados del gobierno mataran al comandante superior anterior. Y el gobierno había puesto una recompensa de 200 millones de pesos colombianos (alrededor de 98 000 dólares) por su cabeza, lo cual lo había convertido aún más en un blanco. Elmer solo veía una solución. Era la que le habían enseñado durante más de treinta años de adoctrinamiento con enseñanzas marxistas: «En situaciones como esta, quitarme la vida es mi única salida», pensó. Tomó su arma y se la puso en la cabeza. Pero cuando trató de apretar el gatillo, escuchó una voz que decía: —No lo hagas. Lo intentó dos veces más, pero en cada una escuchó la voz que le impidió apretar el gatillo. La cuarta vez que lo intentó,
Leer másCuando el pastor Han respondió una llamada telefónica una tarde en su iglesia en Changbai, China, cerca de la frontera con Corea del Norte, su esposa no vio ningún motivo particular de preocupación. Sin embargo, sabía que durante varios meses tanto la policía china como los agentes de inteligencia surcoreanos le habían estado advirtiendo a su esposo que era el primero de una «lista de blancos» norcoreana. El pastor Han, su esposa y otros líderes cristianos incluso habían acordado tomar precauciones de seguridad diseñadas para protegerlo mientras le permitían continuar con su ministerio a los norcoreanos. Por ejemplo, dejó de conducir en la carretera fronteriza, no salía de su casa ni de la iglesia a solas y mantenía un horario muy estricto. Pero después de recibir la llamada telefónica esa tarde en la iglesia, el pastor inusualmente ignoró esas precauciones y salió de la iglesia solo. Su cuerpo fue encontrado esa noche en una zona rural a lo largo de la frontera con Corea del Norte. Los norcoreanos en la puerta El pastor Han Chung-Ryeol y su esposa llegaron a la ciudad fronteriza china de Changbai en 1993. El recién graduado del seminario, de 26 años de edad, había sido
Leer másYimenu era uno de los mercaderes más adinerados de un pequeño pueblo no lejos de Shashemane, la ciudad administrativa de la fracción occidental de lo que antes era la Zona Arsi en el sur de Etiopía. Como padre de cinco y anciano de su iglesia local, Yimenu, junto con su familia, fue elegido como objetivo en 2020 por las muchedumbres musulmanas que destruyeron su casa y sus negocios. «Los atacantes no solo vinieron a saquear y quemar bienes, sino también a matarnos —dijo Yimenu, quien se escondió con su familia en casa de un amigo durante el ataque—. Pero Dios nos protegió». Después del ataque, la familia de Yimenu tenía dificultades para suplir sus necesidades básicas. Cuando los trabajadores de VOM se enteraron de la situación de Yimenu, lo apoyaron y lo ayudaron a proveer alimentos para su familia. «Perdimos la esperanza cuando todo se esfumó. Nuestra pérdida fue significativa —dijo—. Pero Dios no nos olvidó. Sentimos la presencia de Dios». Oremos por Yimenu y su familia a medida que reconstruyen su vida. Oremos por que pueda encontrar una nueva fuente de ingresos después de la pérdida de sus negocios. Oremos por que permanezcan firmes en su fe, y oremos
Leer másA los cristianos que asistían a un servicio religioso en el oeste de Sri Lanka les advirtieron acerca de una manifestación contra la iglesia. De acuerdo con las normas de la pandemia, solo quince creyentes se habían reunido un día de agosto en la iglesia al sur de Colombo, la capital de Sri Lanka. Alrededor de las 9:20 a.m., mientras el servicio se efectuaba, el pastor recibió una llamada de un miembro del departamento de policía, quien le dijo que había una manifestación y que debía detener el servicio de la iglesia para mantener la paz. Unos quince minutos más tarde, un grupo de quince aldeanos y un monje budista se reunieron fuera de la iglesia. El jefe de la policía le dijo al pastor que, dado que los aldeanos se oponían a su iglesia, debía detener las reuniones. También dijo que había cinco quejas de ruido contra la iglesia. El pastor respondió que había sido acosado repetidamente por algunos aldeanos y por la policía, y que no estaba haciendo nada malo al ejercer su libertad de culto. Le pidió al jefe de la policía que presentara un caso ante el tribunal para resolver el asunto. Oremos por este pastor
Leer másLas autoridades de asuntos religiosos le dijeron a un pastor que trabaja en Asia Central que si los talibanes tomaban el poder, matarían al pastor. Aunque las reuniones de la iglesia están restringidas en el país, este pastor ha albergado en su casa a un grupo duradero. También ha sido valiente en su acercamiento al gobierno, al intentar registrar su congregación desde hace mucho tiempo. Dijo que una razón por la que el gobierno no quiere registrar la iglesia es porque puede causar problemas con los musulmanes en su comunidad. También dijo que algunos miembros del gobierno son musulmanes devotos que se oponen al cristianismo. Cuando las autoridades le dijeron que lo matarían, el pastor respondió que esperaba ser perseguido porque Jesucristo les advirtió a sus seguidores al respecto hace dos mil años. Oremos por que este pastor y su congregación se mantengan firmes en su fe, y por el favor de las autoridades.
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