{"id":5770,"date":"2026-06-19T09:00:00","date_gmt":"2026-06-19T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/?p=5770"},"modified":"2026-05-12T20:59:17","modified_gmt":"2026-05-12T20:59:17","slug":"el-contrabando-maximo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/","title":{"rendered":"El contrabando m\u00e1ximo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eun-Ji era contrabandista por necesidad. A mediados de la d\u00e9cada de 1990, <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a> sufri\u00f3 una serie de inundaciones catastr\u00f3ficas que destruyeron cosechas y campos agr\u00edcolas. Los efectos del desastre natural se agravaron por la adhesi\u00f3n del r\u00e9gimen totalitario a una filosof\u00eda de autosuficiencia que limit\u00f3 las importaciones, las inversiones extranjeras y la ayuda internacional, provocando hambre en cientos de miles de norcoreanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la \u201cMarcha del sufrimiento\u201d, como se llama a estos a\u00f1os de hambruna, el norcoreano promedio, espec\u00edficamente quienes no est\u00e1n en el ej\u00e9rcito ni forman parte de la \u00e9lite del Partido de los Trabajadores, tuvo que tomar una decisi\u00f3n: ser un ciudadano respetuoso de la ley y morir esperando raciones, o dedicarse al contrabando u otras actividades ilegales y sobrevivir. Eun-Ji, desesperada por vivir y mantener a su familia, opt\u00f3 por la segunda opci\u00f3n. Se convirti\u00f3 en contrabandista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el contrabando conllevaba gran riesgo. Si bien la polic\u00eda fronteriza y los funcionarios de aduanas en ambos lados de la frontera entre <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/china\/?_source_code=WP26GPG2\">China<\/a> a veces aceptaban sobornos, no exist\u00eda garant\u00eda; y las sanciones pod\u00edan ir desde multas severas hasta el encarcelamiento en un campo de trabajo. Adem\u00e1s, el cruce del r\u00edo, el terreno y el clima podr\u00edan ser traicioneros, al igual que los proveedores sin escr\u00fapulos y los informantes en cada vecindario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin otra alternativa, Eun-Ji acept\u00f3 los peligros y comenz\u00f3 a cruzar la frontera hacia <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/china\/?_source_code=WP26GPG2\">China<\/a>, donde ten\u00eda familiares que la ayudar\u00edan. All\u00ed conoci\u00f3 a algunos cristianos coreanos que la invitaron a un servicio dominical de adoraci\u00f3n. Al principio, Eun-Ji estaba disgustada por lo antipatri\u00f3tico que era el servicio; toda su vida le hab\u00edan ense\u00f1ado que el fundador de <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a>, Kim Il Sung y su familia, deb\u00edan ser el \u00fanico foco de adoraci\u00f3n y alabanza. Pero se qued\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La iglesia le dio arroz a Eun-Ji y a otros como ella para que compartieran con sus familias en <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a>, por lo que regresaba a la iglesia cada vez que ven\u00eda a <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/china\/?_source_code=WP26GPG2\">China<\/a> para recoger m\u00e1s productos para contrabandear. Poco a poco, comenz\u00f3 a conocer sobre Cristo y a interesarse m\u00e1s. Y con el tiempo, recibi\u00f3 entrenamiento de discipulado y aprendi\u00f3 a discipular a otros, de modo que pudiera compartir el Evangelio con sus amigos y familiares al regresar a casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero pronto, tuvo que tomar otra decisi\u00f3n: \u00bfAceptar\u00eda el riesgo extremo de contrabandear Biblias a <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a>? Las Biblias son el contrabando m\u00e1ximo en <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a>. Ser atrapado contrabandeando Biblias en el pa\u00eds casi siempre lleva al arresto, encarcelamiento o incluso la ejecuci\u00f3n. Los condenados por tr\u00e1fico il\u00edcito o posesi\u00f3n de otros art\u00edculos de contrabando a menudo ofrecen sobornos para recibir una sentencia reducida o evitar el castigo. Pero, seg\u00fan muchos norcoreanos, las sentencias severas son inevitables solo por poseer una Biblia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra contrabandista que lleg\u00f3 a conocer a Cristo despu\u00e9s de desertar de <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a>, Dan Bi, fue advertida por otros contrabandistas sobre las graves consecuencias de ser atrapada con una Biblia. Le dijeron que un hombre atrapado cruzando la frontera con una Biblia ni siquiera tuvo la oportunidad de sobornar a sus captores. Fue condenado a prisi\u00f3n en un campo de concentraci\u00f3n conocido como kwanliso, donde las condiciones son tan malas que cerca del 40% de los reclusos muere de hambre.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading has-vivid-cyan-blue-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7f43e1358cc1d5d426b81eb836663274\">&#8220;Si muero aqu\u00ed, \u00bfno voy por fe al cielo?&#8221;<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propaganda contra la religi\u00f3n y la Biblia es tan dominante en <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a> que incluso mencionar la Biblia puede provocar miedo extremo. \u201cCuando recib\u00ed por primera vez esta cosa llamada Biblia, estaba muy aterrorizado y sufr\u00ed \u2014 dijo un cristiano norcoreano que recibi\u00f3 la Palabra de Dios mientras trabajaba en el extranjero\u2014. Pens\u00e9 que finalmente me hab\u00eda atrapado el maligno. Incluso pens\u00e9 en denunciar a las autoridades a la persona que me la entreg\u00f3\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, Eun-Ji decidi\u00f3 aceptar el riesgo y contrabandear Biblias hacia <a href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/guiadeoracionglobal\/corea-del-norte\/?_source_code=WP26GPG2\">Corea del Norte<\/a>. En cada viaje, llenaba su mochila con arroz y enterraba una sola Biblia en medio de ella. Tras cada cruce exitoso, ella agregaba la nueva Biblia a una pila creciente en su casa. Sabiendo que si la atrapaban con ellas podr\u00eda ser encarcelada o ejecutada, comenz\u00f3 a preocuparle qu\u00e9 hacer con las Biblias. Por su seguridad y la de las Biblias, decidi\u00f3 envolverlas en vinilo y enterrarlas en su patio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eun-Ji sab\u00eda que tal vez no podr\u00eda compartir su precioso pero peligroso contrabando durante mucho tiempo, pero, lenta y cuidadosamente, comenz\u00f3 a compartir lo que hab\u00eda aprendido acerca de Jesucristo con familiares de confianza que acud\u00edan a ella en busca de comida. Incluso distribuir comida requer\u00eda precauci\u00f3n, pues los norcoreanos son recompensados por informar sobre vecinos que violan la ley. As\u00ed que Eun-Ji esper\u00f3 pacientemente, con las Biblias escondidas a solo unos pasos, para dar la Palabra de Dios a cualquiera que demostrara un inter\u00e9s verdadero en recibir la salvaci\u00f3n a trav\u00e9s de la fe en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eun-Ji y su familia finalmente huyeron a Corea del Sur. Y cree que las Biblias todav\u00eda pueden estar enterradas en el patio de su antigua casa, esperando ser descubiertas por otro norcoreano necesitado de la gracia y la esperanza del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque no pudo distribuir las Biblias antes de huir de su pa\u00eds, Eun-Ji y muchos otros norcoreanos han descubierto la importancia vivificante de la Palabra de Dios para aquellos que est\u00e1n hambrientos de la verdad. El creyente norcoreano que al principio estaba aterrorizado por la Biblia que recibi\u00f3 es un testimonio de su poder transformador. \u201cYa no me preocupa eso \u2014dijo\u2014. Si muero aqu\u00ed, \u00bfno voy por la fe al cielo? Mi mayor deseo es que mi amada familia y mis amigos vayan al cielo, no al infierno. Entonces necesito compartirles el Evangelio. Doy gracias a Dios por permitirme ser quien soy ahora\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-black-color has-electric-grass-gradient-background has-text-color has-background has-link-color wp-elements-a6f23159ab1f19a218cfc7dec8a91e80 is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-970eb726a23e6542a63f65b5bfe94665 wp-block-paragraph\">Los norcoreanos viven bajo una dictadura de inspiraci\u00f3n comunista fundamentada en la idea Juche, una ideolog\u00eda religiosa norcoreana que exige adoraci\u00f3n y sumisi\u00f3n a la familia Kim.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/April-Mag-pg.-13-2-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5773\" srcset=\"https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/April-Mag-pg.-13-2-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/April-Mag-pg.-13-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/April-Mag-pg.-13-2-768x432.jpg 768w, https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/April-Mag-pg.-13-2-1536x863.jpg 1536w, https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/April-Mag-pg.-13-2-2048x1151.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eun-Ji era contrabandista por necesidad. A mediados de la d\u00e9cada de 1990, Corea del Norte sufri\u00f3 una serie de inundaciones catastr\u00f3ficas que destruyeron cosechas y campos agr\u00edcolas. Los efectos del desastre natural se agravaron por la adhesi\u00f3n del r\u00e9gimen totalitario a una filosof\u00eda de autosuficiencia que limit\u00f3 las importaciones, las inversiones extranjeras y la ayuda internacional, provocando hambre en cientos de miles de norcoreanos. Durante la \u201cMarcha del sufrimiento\u201d, como se llama a estos a\u00f1os de hambruna, el norcoreano promedio, espec\u00edficamente quienes no est\u00e1n en el ej\u00e9rcito ni forman parte de la \u00e9lite del Partido de los Trabajadores, tuvo que tomar una decisi\u00f3n: ser un ciudadano respetuoso de la ley y morir esperando raciones, o dedicarse al contrabando u otras actividades ilegales y sobrevivir. Eun-Ji, desesperada por vivir y mantener a su familia, opt\u00f3 por la segunda opci\u00f3n. Se convirti\u00f3 en contrabandista. Pero el contrabando conllevaba gran riesgo. Si bien la polic\u00eda fronteriza y los funcionarios de aduanas en ambos lados de la frontera entre Corea del Norte y China a veces aceptaban sobornos, no exist\u00eda garant\u00eda; y las sanciones pod\u00edan ir desde multas severas hasta el encarcelamiento en un campo de trabajo. Adem\u00e1s, el cruce del r\u00edo, el terreno<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":5771,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,79],"tags":[48],"class_list":["post-5770","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-oracion","tag-corea-del-norte","","tg-column-two"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El contrabando m\u00e1ximo - Historias<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Eun-Ji era contrabandista por necesidad. A mediados de la d\u00e9cada de 1990, Corea del Norte sufri\u00f3 una serie de inundaciones catastr\u00f3ficas que destruyeron cosechas y campos agr\u00edcolas. Los efectos del desastre natural se agravaron por la adhesi\u00f3n del r\u00e9gimen totalitario a una filosof\u00eda de autosuficiencia que limit\u00f3 las importaciones, las inversiones extranjeras y la ayuda internacional, provocando hambre en cientos de miles de norcoreanos.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El contrabando m\u00e1ximo - Historias\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Eun-Ji era contrabandista por necesidad. A mediados de la d\u00e9cada de 1990, Corea del Norte sufri\u00f3 una serie de inundaciones catastr\u00f3ficas que destruyeron cosechas y campos agr\u00edcolas. Los efectos del desastre natural se agravaron por la adhesi\u00f3n del r\u00e9gimen totalitario a una filosof\u00eda de autosuficiencia que limit\u00f3 las importaciones, las inversiones extranjeras y la ayuda internacional, provocando hambre en cientos de miles de norcoreanos.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Historias\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-06-19T09:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CUS202211AF_0116-1024x683.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"683\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"E Valenzuela\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"E Valenzuela\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"E Valenzuela\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/ae000ea52969cef1249f5afb05ccb961\"},\"headline\":\"El contrabando m\u00e1ximo\",\"datePublished\":\"2026-06-19T09:00:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/\"},\"wordCount\":1047,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/05\\\/CUS202211AF_0116.jpg\",\"keywords\":[\"Corea Del Norte\"],\"articleSection\":[\"Historia\",\"Oraci\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/\",\"name\":\"El contrabando m\u00e1ximo - Historias\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/05\\\/CUS202211AF_0116.jpg\",\"datePublished\":\"2026-06-19T09:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/ae000ea52969cef1249f5afb05ccb961\"},\"description\":\"Eun-Ji era contrabandista por necesidad. A mediados de la d\u00e9cada de 1990, Corea del Norte sufri\u00f3 una serie de inundaciones catastr\u00f3ficas que destruyeron cosechas y campos agr\u00edcolas. Los efectos del desastre natural se agravaron por la adhesi\u00f3n del r\u00e9gimen totalitario a una filosof\u00eda de autosuficiencia que limit\u00f3 las importaciones, las inversiones extranjeras y la ayuda internacional, provocando hambre en cientos de miles de norcoreanos.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/05\\\/CUS202211AF_0116.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/05\\\/CUS202211AF_0116.jpg\",\"width\":8256,\"height\":5504},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/el-contrabando-maximo\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El contrabando m\u00e1ximo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/\",\"name\":\"Historias\",\"description\":\"La Voz de los M\u00e1rtires\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/ae000ea52969cef1249f5afb05ccb961\",\"name\":\"E Valenzuela\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/72e02a942ef259240205425b9749482f07b1b2fb64225b038b4531b157d191a7?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/72e02a942ef259240205425b9749482f07b1b2fb64225b038b4531b157d191a7?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/72e02a942ef259240205425b9749482f07b1b2fb64225b038b4531b157d191a7?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"E Valenzuela\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/www.persecution.com\\\/es\\\/historias\\\/author\\\/evalenzuelavom-org\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El contrabando m\u00e1ximo - Historias","description":"Eun-Ji era contrabandista por necesidad. A mediados de la d\u00e9cada de 1990, Corea del Norte sufri\u00f3 una serie de inundaciones catastr\u00f3ficas que destruyeron cosechas y campos agr\u00edcolas. Los efectos del desastre natural se agravaron por la adhesi\u00f3n del r\u00e9gimen totalitario a una filosof\u00eda de autosuficiencia que limit\u00f3 las importaciones, las inversiones extranjeras y la ayuda internacional, provocando hambre en cientos de miles de norcoreanos.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"El contrabando m\u00e1ximo - Historias","og_description":"Eun-Ji era contrabandista por necesidad. A mediados de la d\u00e9cada de 1990, Corea del Norte sufri\u00f3 una serie de inundaciones catastr\u00f3ficas que destruyeron cosechas y campos agr\u00edcolas. Los efectos del desastre natural se agravaron por la adhesi\u00f3n del r\u00e9gimen totalitario a una filosof\u00eda de autosuficiencia que limit\u00f3 las importaciones, las inversiones extranjeras y la ayuda internacional, provocando hambre en cientos de miles de norcoreanos.","og_url":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/","og_site_name":"Historias","article_published_time":"2026-06-19T09:00:00+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":683,"url":"https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CUS202211AF_0116-1024x683.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"E Valenzuela","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"E Valenzuela","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/"},"author":{"name":"E Valenzuela","@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/#\/schema\/person\/ae000ea52969cef1249f5afb05ccb961"},"headline":"El contrabando m\u00e1ximo","datePublished":"2026-06-19T09:00:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/"},"wordCount":1047,"image":{"@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CUS202211AF_0116.jpg","keywords":["Corea Del Norte"],"articleSection":["Historia","Oraci\u00f3n"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/","url":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/","name":"El contrabando m\u00e1ximo - Historias","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CUS202211AF_0116.jpg","datePublished":"2026-06-19T09:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/#\/schema\/person\/ae000ea52969cef1249f5afb05ccb961"},"description":"Eun-Ji era contrabandista por necesidad. A mediados de la d\u00e9cada de 1990, Corea del Norte sufri\u00f3 una serie de inundaciones catastr\u00f3ficas que destruyeron cosechas y campos agr\u00edcolas. Los efectos del desastre natural se agravaron por la adhesi\u00f3n del r\u00e9gimen totalitario a una filosof\u00eda de autosuficiencia que limit\u00f3 las importaciones, las inversiones extranjeras y la ayuda internacional, provocando hambre en cientos de miles de norcoreanos.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/#primaryimage","url":"https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CUS202211AF_0116.jpg","contentUrl":"https:\/\/assets.persecution.com\/es\/historias\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/CUS202211AF_0116.jpg","width":8256,"height":5504},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/el-contrabando-maximo\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El contrabando m\u00e1ximo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/#website","url":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/","name":"Historias","description":"La Voz de los M\u00e1rtires","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/#\/schema\/person\/ae000ea52969cef1249f5afb05ccb961","name":"E Valenzuela","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72e02a942ef259240205425b9749482f07b1b2fb64225b038b4531b157d191a7?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72e02a942ef259240205425b9749482f07b1b2fb64225b038b4531b157d191a7?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72e02a942ef259240205425b9749482f07b1b2fb64225b038b4531b157d191a7?s=96&d=mm&r=g","caption":"E Valenzuela"},"url":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/author\/evalenzuelavom-org\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5770"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5770\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5774,"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5770\/revisions\/5774"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5771"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.persecution.com\/es\/historias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}